En las últimas décadas los colegios y academias han cambiado radicalmente sus sistemas de enseñanza de idiomas ideando nuevas propuestas e introduciendo el uso de las tecnologías. Además, si nos limitamos a los últimos años, podemos encontrar diversos estudios relacionados con el aprendizaje, apps móviles para practicar… pero nada sustituye a los métodos más innovadores, ¿los conoces?

El método Michael Thomas

Este hombre se hizo bastante popular en su momento porque sabía hablar nada menos que 11 idiomas; también este judío – polaco logró escapar del holocausto nazi, y porque acabó convirtiéndose en un reputado profesor de idiomas para las estrellas de Hollywood, incluso Grace Kelly o Alfred Hitchcock fueron algunos de sus alumnos. Sea como fuere su pintoresco reconocimiento a través de su método garantizaba que en diez o doce horas el alumno podría dominar la estructura de un idioma y manejarse con un vocabulario básico.

La forma en la que Michael Thomas aplicada su método para aprender idiomas era incorporando el idioma de forma natural, tal y como hacen los niños. Yendo desde lo más simple hasta lo más complejo. Puede parecer muy simple, pero por lo visto era muy efectivo, y seguramente lo seguirá siendo. Tal y como él decía “Cuando comprenden la estructura, cuando interiorizan eso que llamamos gramática, todo se va haciendo mucho más fácil. Mi método consiste en desarmar el idioma y construir bloques y más bloques, hasta que el estudiante domina un número suficiente de estructuras y de palabras”.

El método Synthetic Phonics

En este caso estamos ante el método de lectoescritura fonética más utilizado en Reino Unido, sobre todo porque su gobierno, tras años de investigación, aprobó por ley este procedimiento en las escuelas y es el que se utiliza oficialmente en los centros de estudios de todo el país para enseñar a leer a los más pequeños de la casa.

Este método para aprender idiomas emplea de manera quinestésica los sonidos para que el aprendizaje sea más atractivo y divertido. Cada uno de los fonemas tiene asociado un dibujo, un gesto, un color, una canción… Así los niños no sólo aprenden la escritura de dichos fonemas con gran facilidad, sino que también aprenden a pronunciarlos correctamente. Los métodos de aprendizaje quinestésico son realmente efectivos ya que evita el uso de la más pura memotecnia y evita ese tipo de esfuerzo.

El método Pimsleur

Al igual que el sistema de Michael Thomas, el método Pimsleur actualmente sólo puede aprenderse a través de audios como el sistema CD, MP3 o una serie de podcast. Fue elaborado por Paul Pimsleur, un lingüista estadounidense, y este sostenía que era más fácil retener a intervalos graduados y de una forma orgánica.

Esto en la práctica se traduce en unas clases que suelen comenzar con un diálogo en el idioma que quieras aprender del que tendrás que repetir algunos trozos o sílabas. Bastante sencillo al fin y al cabo. Y según el creador en unos diez días podrás comenzar a hablar el idioma estudiado de entre los 50 que hay para elegir. A pesar de la genialidad de estos métodos famosos que puedan servir como apoyo no debes sustituir el aprendizaje guiado por un profesor experto para mejorar cada día.